¿Conocemos la historia de la copa menstrual?

Leona L. Chalmers, mujer, científica y emprendedora, se aventó y patentó este sistema en los años treinta

Ilustración por Michelle Dersdepanian Mouriño

Principios del siglo XX

La copa, que funciona para retener el flujo a causa del menstruo y que ahora está disponible hasta en la farmacia de la esquina, no es una novedad. Es más, la primera evidencia de su existencia data de hace más de noventa años.

Sin embargo, no fue hasta más o menos 1930 que Leona W. Chalmers, estadounidense, patentó la copa menstrual con características similares a la que conocemos hoy ¿Cómo?

Antes, un poco de contexto: durante la época de la primera guerra mundial (1914-1918), la famosa toalla higiénica se empezó a consolidar, “fue desarrollada por Kimberly-Clark quien la produjo en serie para la Cruz Roja”. A pesar de su éxito, más adelante, precisamente en 1929, el doctor Earle C. Haas inventó el tampón como alternativa a la toalla de algodón y celulosa.

Así, solo un año más tarde y una vez más en Estados Unidos, Chalmers presentó al mercado un artefacto moldeable y flexible sacado del caucho y sometido a un proceso de vulcanización.

Del látex a la silicona

El año clave para la copa menstrual de Chalmers fue el mismo en el que la gran depresión económica atacó al país norteamericano. Por eso, la caída de las industrias, entre ellas la del látex, sumó a la salida del mercado del producto revolucionario.

La toalla y el tampón continuaron dominando (aún lo hacen) y solo hasta el 2000 regresó hasta ser considerado por las mujeres como una opción rentable y duradera.

La copa menstrual en el 2019

Es evidente que la copa menstrual está simplemente muy de moda. Su composición hipo alergénica, su ayuda a reducir el impacto ambiental de los humanos al ser reutilizable y el dinero que te ahorra en productos de higiene femenina, la ha posicionado entre los productos que están transformando al mundo.

Y no es cualquier transformación, es una significativa “las mujeres que usan toallas sanitarias generan 60 kilogramos de residuos de este artículo durante su vida, eso equivale a 100.000 toneladas de desechos al año”.

Ilustración por Michelle Dersdepanian Mouriño

Ahora, unas recomendaciones

Si te llama la atención pasarte a la copa menstrual o ya lo tienes y quieres conocer más, ten en cuenta:

-Busca bien tú talla, hay distintas y elegir bien la tuya puede resultar fundamental para esta nueva experiencia.

-Desinféctala antes de utilizarla, es recomendable hervir tu copa en agua antes de usarla por primera vez.

-Pruébala en casa si no la has usado antes, así podrás aprender con tranquilidad. Después tendrás la experiencia para prevenir eventualidades.

-Tómate el tiempo para conocerla y conocerte.

Algunos lugares donde la puedes conseguir

Good Express

Botánica Granel Fernando Montes de Oca 69, Colonia Condesa, 06140 Ciudad de México, CDMX

-Amorami Calle de la Amargura 5, 1er. piso local 8, San Ángel, 01000 Ciudad de México, CDMX

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